Mutagénesis convergente es la primera novela española solarpunk.
La idea central es recuperar la convivencia con el medioambiente y la naturaleza. Convivir en armonía sin degradar nuestro planeta. Pero ese equilibrio va mucho más allá.
El gris del hormigón y del acero dominan los colores de nuestras ciudades. El solarpunk propone integrar el verde de la vegetación de una forma radical, con frondosos parques, cubiertas vegetales y jardines verticales. Desterrar el humo de la contaminación de los coches y emplear energías renovables. La idea principal es que la actividad humanan no destruya el entorno.
Al final, lo que se busca es el equilibrio entre la actividad humana y los ecosistemas. El progreso no puede ser a costa de degradar el planeta. Para ello se plantean el uso exclusivo de energías renovables, ciudades verdes o agrcultura urbana. Algunos ejemplos reales de ciudades que se han planteado objetivos solarpunk son:
La ambición de riquezas es uno de los problemas de nuestra sociedad, malgastando recursos y aumentando las desigualdades. De alguna forma, el solarpunk busca sociedades más justas y colaborativas, reduciendo las desigualdades, aumentando la participación ciudadana y haciendo de la economía algo más ético basada en productos de proximidad. Al final, lo que se busca es que las personas puedan convivir sin explotación ni exclusión.
Aquí comparte preceptos con el humanismo, que cree que la solución a los problemas de la humanidad vendrá de la mano del conocimiento. Solo con conocimiento podremos superar nuestros problemas, y la mejor forma de adquirir ese conocimiento es mediante la ciencia. Y aquí es donde el solarpunk y la ciencia ficción especulativa se hacen amiguitas, porque no se trata solo de imaginar un mundo mejor, sino de encontrar soluciones para alcanzar ese futuro luminoso. Por eso el solarpunk es optimista, ve a la tecnología como una aliada que se debería poner al servicio del bien común, ayudando a las personas e integrándose con nuestro entorno.